
INTERES SIMPLE E INTERES COMPUESTO
El interés simple y el interés compuesto son conceptos financieros que se utilizan para calcular el costo de pedir dinero prestado o la rentabilidad de una inversión. A continuación les detallaremos para qué sirven estos tipos de interés:
- El interés simple nos sirve para calcular el costo de un préstamo a corto plazo, como tarjetas de crédito, préstamos estudiantiles y otros tipos de préstamos similares. También nos sirve para calcular la ganancia que va a generar un préstamo y calcular el costo mensual de un préstamo o cuánto dinero se destina a pagar por un capital.
- El interés compuesto nos sirve para calcular la rentabilidad de una inversión a largo plazo, como cuentas de ahorro, cuentas money market y otros tipos de cuentas de depósito. También nos sirve para calcular los rendimientos de una cuenta de retiro y para reinvertir los intereses obtenidos, creando con el paso del tiempo un "efecto bola de nieve" y obteniendo un resultado sensiblemente mayor.
En resumen, el interés simple nos sirve para préstamos a corto plazo y el interés compuesto nos sirve para inversiones a largo plazo. Ambos tipos de interés son importantes para entender cómo funcionan los préstamos y las inversiones y para tomar decisiones financieras informadas.

